Friday, June 27, 2008

Walk on

Usar muletas es una experiencia rarisima. Despues de casi tres semanas, estoy en condiciones de afirmar que nunca en mi vida habia tenido una relacion tan intensa y tan constante con un objeto material. Imaginate tener un objeto que esta con vos en todas las situaciones del dia, todos los dias, durante varias semanas. Me despierto y estan ahi, al lado de mi cama. Van conmigo (o yo con ellas, bah) al baƱo, a preparar cafe, si salgo (ese es un capitulo aparte: la gente en la calle es mas buena cuando usas muletas), si estoy en el sillon de mi casa, incluso ahora, mientras escribo (muletas: saluden a los lectores). Una demencia, imaginate. Y todavia quedan otras tres o cinco semanas.
Me pregunto como sera la sensacion el primer dia que te largas a caminar sin ellas.

Sera como cuanto te sacan las rueditas de la bici?