Wednesday, August 05, 2009

El ejemplo universal

Feliz cumple, amiguita. Con amor, sale este humilde homenaje.

Anio 2003, ultimo cuatrimestre de la carrera. Mi amiga G y yo teniamos que hacer un trabajo para Psicopedagogia Clinica II. El trabajo contaba con una parte escrita y una parte practica: habia que entregar una propuesta para implementar talleres de educacion sexual en el secundario, y luego habia que hacer una presentacion oral explicando el proyecto, y por ultimo, dirigir uno de esos talleres en clase. 
El trabajo era el ultimo parcial de la materia.
Repito: anio 2003, ultimo cuatrimestre de la carrera. O sea: 22 jovenes anios, una energia envidiable, y la paciencia colmada en lo que empezaba a ser la recta final de una serie de trabajos practicos insufribles.
El trabajo nos parecia un garron, entonces cada vez que nos juntabamos terminabamos tocando la guitarra, cocinando, durmiendo la siesta, hablando de la vida, tomando mate... que se yo. Lo que fuera, pero del trabajo ni mu.
Llego asi la noche antes, y aunque suene muy poco serio hacer un trabajo para la universidad la noche antes, asi estabamos.  En parte porque en realidad las dos somos muy poco serias, y ademas porque la materia era una pedorrada lo suficientemente chamuyable como para zafar a ultimo momento. Eramos expertas en trabajar bajo presion: una noche de corrido y eso estaria impreso, nosotras ojerosas pero de pie frente a la clase, y a otra cosa mariposa.
El tema es que charlando y pelotudeando se nos hicieron las 12 de la noche. El trabajo tenia que estar listo a las ocho de la maniana y teniamos, hasta el momento, un solo parrafo y cero inspiracion.
- Cheeee, vas a ver que si fumamos nos sale de toque. En dos horitas, hecho.
- Dale, igual esto es un divague.
- A fumar y divagar, pues.
En ese momento nos habia parecido una idea brillante. Y lo fue: a las 3 de la maniana seguiamos cagandonos de la risa, revelando historias ineditas y teorizando sobre los temas mas interesantes.

La ultima vez que mire el reloj eran las 4.

A las seis nos despertamos de golpe: las dos tiradas en la alfombra, papeles de chocolates alrededor y un cenicero colmadito. Nos habiamos quedado dormidas en el piso. Nos miramos, desesperadas. Riendonos de los nervios. Que pelotudas, arruinar nuestros promedios nerds por esta materia chotisima. Que bronca, pero somos boludas eh, y ahora que hacemos? Recursar por primera vez, quizas. No, no puede ser. Panico.

Es que no habia solucion. Alguna de las dos se tenia que morir. Si no, era imposible zafarla: no habia explicacion posible para no tener el trabajo. 

Y, a esa altura, sabiamos bien que no habia forma en la tierra de que llegaramos a terminarlo en una hora.

Entonces: se hizo la luz. Ideamos un plan que hasta el dia de hoy no lo puedo creer. Lo estoy escribiendo y me rio.

El plan era el siguiente: Teniamos que inventar una emergencia y conseguir un certificado medico. Pero con los anios (y los tropezones) habiamos aprendido que la unica forma de mentir es decir la verdad. A ver, me explayo: es muy facil pisarse cuando uno inventa una mentira. La unica manera de tener exito asegurado es contar lo que de verdad paso. Y, en este caso, seria un desmayo en la calle. Por lo cual decidimos que ibamos a actuar todo el episodio, y despues relatariamos las cosas tal cual sucedieron.
Desde el momento que salimos del ascensor, actrices totales. Nos la teniamos que creer un poco nosotras si queriamos convencer a los medicos. Regla numero uno: prohibido salirse del personaje. Prohibida la meta conversacion, no se habla sobre como esta saliendo lo que esta pasando, unicamente se mantendran dialogos relacionados con la escena del desmayo. 
Entonces asi fue, caminando por Pueyrredon y hablando de banalidades, que G de pronto me dice "Me siento mal". Y yo "que? que tenes?" "No se, como que estoy mareada" "Veni, sentate, te compro una coca" "no, no, creo que me voy a desmayar..." "Ay boluda, estas palida, sentate un minuto" "no, dale (dirigiendose hacia Tucuman) que estamnos llegando tarde" "pero vos me estas jodiendo? que importa eso, dal..." "para, Urala, me caigo..." Y pum. Al piso.
Yo estire mi brazo y con mi mejor voz de emergencia grite: "TAXI! A Pueyrredon y Santa Fe por favor".
En cuestion de minutos estabamos en Swiss Medical, yo llamando por telefono a otra companiera para decirle que G se habia desmayado y que ahora estaba todo bien pero estabamos en emergencias (la otra companiera era, ademas, amiga, pero era clave mentirle a ella tambien. Por su propio bien, eh. Fundamental no enredar a terceros. Ademas, no se puede confiar en la capacidad de enganio de los otros, hay que encargarse de eso directamente, y simplemente pedirle al tercero que repita la informacion).
Yo en ese momento me sentia la actriz de reparto del siglo, y cuando por un minuto me quede sola con la primera estrella en la sala de espera, me dedique a hacerle caricias en la espalada mientras le preguntaba si estaba mejor. Ahi es cuando mi querida G me lanzo "the look", onda 'hija de puta estamos solas, baja un cambio y para de actuar que en cualquier momento se me escapa la carcajada'.
En ese momento escuchamos su apellido, nos levantamos (yo la ayude, claro, y la sostuve del brazo hasta el consultorio como buena amiga en tiempos de crisis) y ahi pasamos. La revisaron, le diagnosticaron ataque de panico y le enchufaron una pastilla que la dejo dopada por varias horas. En el momento que le daban la pastilla tuvimos el conflicto etico de decir la verdad, cruzamos miradas y casi que se me escapa algo como: pero usted doctor reparte pastillitas como caramelos, si esta mina no tiene nada mas que ganas de escaparle a un aplazo. 
Pero ya estabamos en el baile, asi que la buena de G abrio su boca grande y trago algo que la dejo medio boluda hasta la noche. El doctor me explico que era importante que yo la acompaniara hasta la casa, y que tenia que hacer reposo.
Nos hicieron un certificado a cada una, a ella de atacada, a mi de acompaniante. Nos pasamos la tarde idiotizadas mirando tele.

A la semana siguiente entregamos el trabajo. La clase nos aplaudio de pie cuando terminamos el taller.

No estoy segura, pero creo que nos pusieron un 8.

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17 Comments:

Blogger Alicia Seminara said...

Genial!

Un aplauso para las actrices!

1:31 PM  
Blogger Maggie said...

no, me morí.

pero pensás que en Columbia cuela una de estas?

2:18 PM  
Blogger Madie said...

Me descostillé de la risaaaa! La verdad: sublime!

3:00 PM  
Blogger mer said...

Jajaja, genial, sobre todo lo de "the look".

No lo intentes en Columbia, no por cuestiones éticas sino porque la factura del emergency room te DESTRUYE. Incluso teniendo plan médico.

3:06 PM  
Blogger Anita said...

clap, clap, clap.
Un Tony para cada una.
Qué buena anécdota para un cumpleaños!!

3:17 PM  
Blogger uruguaya said...

jaaaa. me hiciste reir mucho. mirá que todos hemos ideado cosillas para salir del paso, pero esto, posta, debe estar en las memorias estudiantiles por siempre.

3:42 PM  
Anonymous Mery said...

Bueniiiisimo. jajajaja que ídolas.
Te re creiste tu personaje !!!

3:47 PM  
Blogger Ana Wu said...

Jaja, no puedo creer tanta movida por un trabajo! Qué desastre los médicos que recetas pastillas como si nada.
Genial, un beso.

5:10 PM  
Blogger GC es un grande said...

alta anecdota...creo que la contarás hasta cuando seas muy viejita...

saluditos

6:10 PM  
Blogger laura said...

me mató lo de hacerle caricias en la espalda estando solas, me mató!
genial


(lo del médico y su pastilleta, un disparate, pero no me sorprende nada)

8:33 PM  
Blogger Yem...i said...

De una que el médico se dió cuenta del acting y se prendió; tendrían que haberlo llevado a la presentación final, pero los buenos actores no necesitan aplausos.

10:30 PM  
Blogger Agustín said...

Jajaa. Muy buena anécdota!

12:34 PM  
Anonymous Anonymous said...

Sos lo mas!

8:40 PM  
Blogger Uralita said...

alicia: nos debemos a nuestro publico.

maggie: quiero creer que mi andar academico se ha enderezado y que no hara falta... en unos meses te cuento.

madie: yo me sigo riendo cada vez que me acuerdo.

mer: uf, cuanta razon. Ni un fake-fainting puede uno hacer en paz en este pais!

anita: si, ese fue mi regalito virtual para la actriz principal.

uruguaya: confieso que mi hisorial de "cosillas para salir del paso" es amplio y generoso... pero esta esta, sin dudas, en el top 5.

Mery: pero claro! como dije, esa es la regla primera del mentiroso.

ana wu: si, desastre muchas veces, bendicion muchas otras... pero eso lo dejo para otra historia.

GC: que diran mis tataranietos cuando les cuente? (ah, es que planeo una vida larga)

laura: la que casi me mata es G! yo, compenetradisima en el papel de acompaniante.

yem...i: no, que va a haber actuado el medico! si ni se dio cuenta... (no me digas eso que se me cae al piso mi arraigadisima creencia de que somos actrices de primera)

agustin: jjajaj, si, nos divertiamos muchisimo con G.

anonimo: muchas gracias!

Ahhhh, nota al pie: No confien demasiado en las psicopedagogas.

11:53 PM  
Blogger jb said...

me reí sola como una pelotuda, genial.

y lo más gracioso es que seas psicopedagoga!!!
besos

1:44 PM  
Blogger El Canilla said...

mortal

4:05 PM  
Anonymous Ale said...

Lo leí en la Revista Oblogo mientras esperaba al profesor de filosofía... Las ganas que me entraron de reírme no tienen nombre, lástima que me inhibió el aula llena de gente callada.

11:35 PM  

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